Un jabón nacido de un desafío planteado por el Ayuntamiento de Oporto a Castelbel, este jabón está delicadamente perfumado con uno de los aromas más icónicos de la ciudad, elegido por los propios portuenses: el inconfundible aroma del vino de Oporto. Un homenaje a la tradición, la artesanía y la esencia única de Oporto.